El 90% los vascos de entre 35 y 44 años afirma que los envases ligeros (envases de plástico, latas y briks) deben reciclarse en el contenedor amarillo, según los datos del Informe sobre Separación y Reciclaje de Residuos 2009 de Ecoembes, sociedad sin ánimo de lucro que gestiona la recogida selectiva, recuperación y reciclaje de los envases ligeros y los envases de cartón y papel.

Le siguen los jóvenes menores de 35 años (79%) y los mayores de 45 años (76%). Por sexos, los vascos saben reciclar mejor que las vascas: el 81% de los hombres conocen qué residuos van al contenedor amarillo frente al 77% de las mujeres. Los datos del estudio confirman que la sociedad de Euskadi está cada vez más concienciada con la recuperación y el reciclaje de envases y comenten menos errores a la hora de separar en su domicilio.

Contenedores

Por tipos de envases, el 81% de los vascos identifica los briks como residuo a depositar en el contenedor amarillo, el 87% los envases de plástico y el 82% las latas o envases de metal. Respecto a los envases de cartón, el 85% conoce que su destino es el contenedor azul. Entre las motivaciones que mueven a los ciudadanos a la hora de separar residuos de envases en su hogar, un 71% afirma que lo hace para “cuidar el medio ambiente”, el 19% afirma que separa para “facilitar el reciclaje posterior de los residuos” y un 11% opina que “separar es un deber del ciudadano”. Por el contrario, ante la pregunta “por qué no separan envases en su hogar”, el 43% de los ciudadanos reconoce que “no tiene costumbre”, el 29% explica que “no dispone de espacio”, y el 14% que “no hay recogida para este residuo”.

En cualquier caso, los vascos, como el resto de españoles generan más basura que la media de la Unión Europea (UE), el 12,6% más, y sólo se recicla el 13% de los residuos, frente al 22% en los 27, es decir un 40% menos. Según datos difundidos por la oficina estadística comunitaria, Eurostat, el Estado es el octavo miembro que más desechos municipales produce, aunque está muy por debajo de países como Dinamarca (801 kilos por persona), Irlanda (786 kilos) y Chipre (754 kilos). Los ciudadanos checos, con sólo 294 kilos de residuos por persona, se sitúan en el extremo contrario, seguidos de Eslovaquia (309), Polonia (322), Letonia (377) y Rumanía (379). En cuanto al destino de los residuos, en España la mayor parte (el 60%) acaba en el vertedero, frente al 42% de media en la UE. Alemania, Holanda, Suecia, Bélgica y Dinamarca, envían menos del 5% de la basura a vertederos, ya sea porque optan mayoritariamente por la incineración o porque apuestan más por el reciclado.